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Cory Fields propone “minas cuánticas” de Bitcoin para disuadir el robo

Ayer, 14:12
Cory Fields propone “minas cuánticas” de Bitcoin para disuadir el robo

Puntos clave

  • Cory Fields propuso minas cuánticas el 4 de noviembre, que exigirían una garantía equivalente para mover monedas vulnerables;
  • Los propietarios podrían revelar una prueba oculta durante un periodo de espera para recuperar las monedas y quedarse con el depósito de un ladrón;
  • Los titulares legítimos estarían sujetos a la misma regla de garantía, mientras que las claves perdidas y las monedas inactivas plantean desafíos sin resolver.

Una propuesta disuasoria contra los robos en la era cuántica

Cory Fields, desarrollador de Bitcoin Core, ha propuesto las “minas cuánticas”, un mecanismo pensado para encarecer el robo de bitcoins vulnerables para un atacante. Presentó la idea en la lista de correo de desarrollo de Bitcoin el 4 de noviembre, en un contexto de creciente preocupación por un futuro momento conocido como Q-Day, cuando los potentes ordenadores cuánticos podrían quebrar la criptografía actual de Bitcoin. La propuesta es una respuesta sugerida, no un cambio que ya esté en vigor.

El concepto se basa en una prueba oculta de propiedad, preparada antes de que sean posibles los ataques cuánticos. El ejemplo de la fuente describe a un propietario con 1 BTC en una billetera antigua y vulnerable, que coloca una prueba secreta dentro de una pequeña salida de Bitcoin resistente a la computación cuántica. La prueba no es visible públicamente. Su objetivo sería permitir que el propietario demostrara más adelante su derecho si alguien intentara mover las monedas vulnerables.

Según las reglas propuestas, mover Bitcoin vulnerable una vez que los ataques cuánticos sean posibles exigiría que quien lo gaste aporte una cantidad equivalente como garantía. En el ejemplo, gastar 1 BTC vulnerable requeriría otro 1 BTC como garantía. Ambas cantidades quedarían entonces sujetas a un período de espera que podría durar 30 días, lo que daría tiempo al propietario legítimo para responder, en lugar de permitir que la transferencia se completara de inmediato.

Cómo funcionaría el mecanismo de garantía

Si un atacante cuántico intentara hacerse con las monedas, el propietario podría revelar la prueba secreta durante el período de espera, recuperar los Bitcoin originales y reclamar el depósito del atacante. Ese resultado es el elemento disuasorio de la propuesta: un intento de robo podría dejar al atacante con menos fondos, mientras que el propietario podría recuperar las monedas y la garantía equivalente. El argumento de Fields es que la incertidumbre sobre las protecciones ocultas podría hacer que los posibles ladrones desconfiaran de atacar las monedas.

La lógica básica del mecanismo consiste en poner en riesgo los fondos de un posible atacante junto con las monedas vulnerables que intenta mover. Una prueba oculta no impediría por completo un intento de robo; en cambio, daría al propietario una forma de impugnarlo una vez iniciado el movimiento. Por eso, el requisito de aportar una garantía y el período de espera son fundamentales para la idea, mientras que la prueba constituye la base para recuperar las monedas y confiscar el depósito.

La propuesta también depende de que los propietarios actúen antes del Día Q y preparen la prueba con antelación. Si alguien no ha creado una trampa, las monedas correspondientes no contarían con la protección descrita. La fuente no especifica cuán extendida estaría esa preparación, cómo se implementarían las reglas ni cómo resolvería el sistema las reclamaciones impugnadas más allá del esquema de prueba y período de espera. Esos detalles siguen sin aclararse en el relato proporcionado.

La carga para los propietarios legítimos

El inconveniente más directo es que la cadena de bloques de Bitcoin no puede distinguir a un hacker cuántico de un propietario legítimo que mueve monedas vulnerables. Como resultado, el mismo requisito de garantía se aplicaría a ambos. Un titular que quisiera mover 10 BTC desde una billetera antigua podría necesitar también 10 BTC en fondos seguros frente a ataques cuánticos. Esto haría que el acceso a los ahorros existentes dependiera de disponer de una cantidad igual como garantía adicional.

Esto genera una tensión entre disuadir el robo y preservar el acceso práctico para los propietarios legítimos. La regla podría aumentar el costo de atacar monedas vulnerables, pero también se aplicaría aunque quien las mueva sea su legítimo propietario. En particular, aportar una garantía equivalente podría suponer un obstáculo considerable para quienes no tengan a mano Bitcoin resistente a la computación cuántica adicional. La fuente señala esta carga, pero no ofrece una forma de eximir de ella las transferencias legítimas.

Un período de espera podría dar tiempo al propietario para presentar una prueba, pero el mismo proceso seguiría exigiendo que la hubiera preparado y pudiera utilizarla. El texto no explica cómo se resolverían las disputas si hubiera reclamaciones contrapuestas, ni qué ocurriría si un propietario no pudiera responder dentro del plazo. Estas preguntas sin respuesta son importantes porque la propuesta trata por igual todos los movimientos de monedas vulnerables antes de que se establezca una reclamación válida.

Monedas inactivas y decisiones pendientes

Las monedas inactivas plantean un desafío particular. Si se han perdido las claves privadas, sus propietarios no pueden preparar una mina, por lo que la protección propuesta no puede activarse sin más para esos fondos. La fuente menciona las monedas de la época de Satoshi como ejemplo del problema más amplio: las monedas que no se mueven pueden quedar expuestas, pero quizá no haya ningún propietario localizable que pueda demostrar su derecho o recuperarlas si actúa un atacante cuántico.

Fields ha sugerido mecanismos de subasta alternativos para los casos en que un titular de claves no pueda preparar una mina. En las versiones descritas, los participantes en la subasta podrían desafiar a los hackers e intentar reclamar sus depósitos. Un posible diseño destruiría permanentemente las monedas vulnerables. Esto desplaza la cuestión de cómo proteger a un propietario identificable a decidir qué debería ocurrir cuando no se puede demostrar la titularidad, y la fuente presenta estos mecanismos como propuestas, no como una política ya establecida.

Destruir las monedas vulnerables también plantearía preguntas sobre la propiedad y la oferta de Bitcoin, mientras que dejarlas intactas podría dejar algunas monedas sin una defensa práctica. La fuente no describe ningún consenso sobre cómo resolver esa disyuntiva, ni sobre si se adoptarían el sistema de garantías o las alternativas de subasta. Por ahora, la propuesta pone de relieve una disyuntiva: unas defensas más sólidas contra futuros robos cuánticos podrían dificultar o encarecer el movimiento de monedas antiguas para sus legítimos titulares.

Fuente: BeInCrypto