
Julio y agosto fueron bastante favorables para el autoproclamado asesino de Dogecoin, cuya cotización cerró ambos meses en verde.
Sin embargo, algunos factores importantes indican que septiembre podría no ser tan favorable y traer un movimiento bajista.
Las señales preocupantes
El primer factor preocupante es la tasa de quema de Shiba Inu, que cayó un 6 % en términos mensuales. Los datos muestran que durante agosto se enviaron menos de 600 millones de tokens a una dirección nula, una cantidad cuyo equivalente en dólares es insignificante.
El mecanismo de quema pretende reducir la oferta total de la moneda meme y aumentar potencialmente su valor, pero la escasa o nula actividad en este frente supone un serio obstáculo para ese objetivo.
A continuación está la actividad estancada de Shibarium. La solución de escalado de capa 2 fue explotada el año pasado y, desde entonces, el número de transacciones diarias procesadas ha caído a apenas cientos o, como máximo, algunos miles.
Esta función ha sido señalada en numerosas ocasiones como importante para el avance general del ecosistema de Shiba Inu y como un elemento capaz de influir positivamente en su precio.
Por último, cabe mencionar el factor estacional. Septiembre ha sido un mes predominantemente negativo para SHIB, cuyo precio terminó en rojo en tres de cinco ocasiones. En 2022, julio y agosto fueron positivos, como este año, pero el mes siguiente frenó la tendencia alcista. Aún está por verse si la historia se repetirá.
El lado positivo
No todos los factores indican que la moneda meme vaya a sufrir una tendencia bajista en las próximas semanas.
Según CryptoQuant, la cantidad de SHIB en los exchanges disminuyó durante el último mes, lo que indica que los inversores siguen abandonando las plataformas centralizadas en favor de la autocustodia. Esto reduce la presión vendedora inmediata y podría sentar las bases para otra posible subida del precio.
Fuente: CryptoPotato




